ATARDECER


ATARDECER
En gríseo atardecer, vencida la jornada,
columpiaba en se mente
el sentir de los propósitos
escondiendo la mirada en la bardera
pegada al monte de la recordación
En suma de afanes e intereses
encontró el reflejo
del perfil de su existencia
Y quiso, de soslayo, ocultar el agobio
de las sensaciones frustradas,
pero el sonido de los errores
ya habían retiñido
en la oquedad de su pasado
y ahora era
abrumador tropel de vivisitudes