LA GOMERA

    LA GOMERA

¡Pequeña isla, mi gran Gomera!

saberte mía, sin ser tu hijo

es algo que me anima en tal manera

que alegras los caminos de mi vida

y endulzas sinsabores del pasado.


Teniendo por testigo mi mochila

he pisado mil veces tus veredas,

sumando vivencias singulares

entre cumbres y valles de leyenda


Del basalto de tus roques me he colgado

para sentirte, si cabe, aún más cerca

y he palpado la sed de tus barrancos

escuchando la perdiz valiente y terca.


He montado mi tienda entre laureles

teniendo por alfombra tus helechos

y gocé del placer de tus cantares

al escuchar como las gotas de la bruma

tejían sinfonía entre brezales.


He bajado a tus playas de mar clara 

para ver el esfuerzo de tus hombres

que buscaban los frutos de los mares

a la vez que tu silbo entre las redes,

pentagrama de amor azucarado,

con guarapo mis males enjugaba.


En los pliegues de tu noble piel morena

con romances de arrobo

guardo ocultos,

son caricias de una de tus hijas

que enraizan mi historia en hora buena.


Palmeras de Ayamosna,

sobriedad elocuente clamando al cielo

Viñatigos esbeltos de la Meriga oculta.

orgullo enhiesto.

Sabinas de Vallehermoso,

reverencia delicada del padre viento.


Brezos de La Laguna Grande,

enigmático aquelarre, conjuro eterno.

Madroños de sangre guanche

en Cruz de Tierno.

Tilos de Ojila, cedros del Cedro

portavoces ocultosde hidalgo pueblo.


Hayas juguetonas, jaras y codesos

no dejéis que me vaya, llevadme dentro.

Mocanes y barbuzanos,

tendedme un puente

que permita teneros siempre presentes.


¡Pequeña isla, mi gran Gomera!

es tan amplia tu hermosura

como escasa mi palabra,

grácil tu cara redonda,

hospitalaria tu gente,

sonríes con donosura...


¡Tengo que volver a verte!