Si te parece blanco, será blanco
como el adiós del pobre
cuando llora de espanto.
Si te parece rojo, será rojo
como el grito del débil
que no sabe de antojos.
Si te parece verde, será verde
como esos lidos ojos
que a ti te pierden.
Si te parece negro, será negro
como el dolor, mi niña,
que por ti tengo.